Poemas de Rodrigo Flores

Toda mi pena:

Un cariño,

un suave abandono,

una mujer ingrata,

un amigo que trabaja para sí mismo

y no se le puede interrumpir.

Los angelitos corren al encuentro de una vida triste

y la transforman

ambos son fuentes de comprensión

aunque cada árbol lo es

aunque cada sol lo es

aunque todo está infiltrado de luz

y ésta es tan dócil;

todo se hace con ella

incluso cualquier camino

incluso Usted y todas las madres

y todas las vejeces

del destino hasta los primeros días;

construimos la realidad

respondemos a lo que nos han pedido

así te comparto mi manzana

así percibimos las diferencias de luz

así me enredo

así intento superar la palabra

ajena a mi anhelo

domado por el lenguaje;

esa sensación dura

el amor como una idea segura

escrito,

hablado,

y no vivido,

en la guerra.

De Uno a Dos

Tengo que demostrarte que soy inteligente,

tengo que demostrarte que no te faltaré el respeto,

tengo que demostrarte que mi lengua de clase es inferior a la /tuya,

tengo que demostrarte que sé lo que digo, es decir, que puedo

demostrártelo siempre,

demostrarte cuánto afecta en la escritura el sonido del roce

del lápiz con sus silencios…

Aprendí lo que era pragmática cuando me vi obligado a

trabajar.

Que el que compró la cuna no crea

que la niña está en su territorio

ni tampoco pierda el lector la velocidad.

Que no se piense que esto fue pensado, sólo fue escuchado,

el deseo de un amor plenamente

espiritual,

que le diste un regalo a ella

y nunca volviste a ser el mismo…

Y la velocidad de la escritura puede ir

al ritmo de una canción

si el lector sabe cantar.

Me guardo la emoción de Kurt Kobain

tanto equilibrio en su extremo,

tanta conciencia en su voz,

cuánto la amaba, tanto sabía seguirla

que cuando no respondió el cuerpo lo mató,

para liberarla de tal basura.

Eso es no amar las sensaciones,

no practicarlas en mucho tiempo,

yo veo a Kurt Kobain en las plazas de la población,

jugando alegre,

llamando a alguien en punta de pies,

se ve lindo sin ser pretencioso.

La velocidad de no hacerle caso al sueño

de sólo recordar a la hermosa embarazada

que llora de rabia:

Ser como el papá de uno,

ser como era uno en la infancia,

ser como el que escribe, o el abandonado,

aquí todos somos abandonados,

estoy hablando de falta de compañerismo,

de que te de gustó regalarme el lápiz,

porque gustas quedarte con el otro.

Y nosotros debemos dominar el español

porque nos gusta hablar como indios

porque indio gusta ser.

Entonces: ser uno como indio

pero ¿quiénes son ellos?

¿Te acuerdas cuando queríamos ser indios?

¿y yo tenía miedo de ser pobre?

¿todo el día a la intemperie?

Tal vez no te guste que esté

cuando usted está con Pablo

debes saber que mi intención no es molestar

aunque sí pedirte un poco de amistad

porque soy un pordiosero

al que le duele la vista lesionada;

entonces la lesión no me dejó mirar

y creo, en todo caso, que usted andará más despierta

si no se junta con este militar

que cree que la felicidad la da

el orden en el trabajo,

aprender a mejorar la letra,

dominar el lápiz.

No me gusta verte, pero lo haré,

mi cara debe mezclarse

y la de los demás con la mía.

Tal vez el suicida sea ejemplo de los mártires,

aunque siempre se muere luchando,

también está la duda de que no lo sea,

tal vez la mente sea ilimitada,

aunque estemos limitados

comandante niña

de acuerdo a la milicia del

ejército de las corbatas cuya misión

es encontrar el arca perdida

y nos tienen a todos jugando al

tesoro

la marraqueta bajo el brazo

un mensaje que es para todos,

“¿por qué nos hiciste tan vivos?!!”

Como el poeta que se apropia de todo lo que escucha

y dice su mensaje proveniente del cielo

con traducción y notas a pie de página

del señor Dios.

Un lápiz que está cambiando la forma de escribir

que hace suspirar por el olvido

por la melancolía de esos hermosos días

en que andaba contigo pero no

me acuerdo de ti.

Volado de profesión,

enamorado de un tiempo teórico,

de eso que podría ser, ¿entiendes?

Trabajar sin oír a Pi-lí

y esa gran posibilidad intelectual de vida:

Dormir sin recordar el mañana,

sólo,

dormirme.

Los primeros tiempos

-“Tú o nadie”- te escuché nombrar

-“todos y yo”- silenciosamente dije.

Y bien,

la memoria menta sobre una ciudad sumergida

cuyos habitantes son soles de múltiples formas;

y uno espera el tiempo de los primeros recuerdos

la común esperanza del cerro;

al mirar de frente hermosas vidas,

que rehuyen la mía,

uno desea el tiempo de los primeros tiempos

cuando no temíamos encontrarnos o perdernos

porque en el viento,

los ojos alcanzan para todos.

Dejarse

Dejarse caer al centro

es la puerta el centro?

de la fuente el conducto?

la dimensión desconocida?

Concretamente:

todo el corazón conduce a superar

la velocidad de la imagen:

a ser el hoyo que absorbe el espíritu de lo demás,

se quita,

y da.

Los árboles crecen en todos los países

Los árboles crecen en todos los países

las margaritas crecen en todos los países

¿Sabes la importancia de que uno vaya

donde quiera ir?

¿Sabes la importancia de uno

que pierda el miedo?

Que sienta que se va a golpear

la cabeza

contra el suelo

al mirar desde el puente

y finalmente no?

Amigo, no has ido a ver a tus hermanos del polo norte,

podrían estar inquietos,

podrían no poder mirar a los ojos

a su hermano

que vive en otra población

del polo norte,

de la población del polo norte.

Y te afliges porque tu amor está lejos,

como si el amor afligiera:

El amor te deja en las manos de libertad:

Quiero esas casas,

mi alma quiere entrar allí;

las casas toman la boca de mi estómago:

perros sobre los techos,

vuelan las motocicletas,

la cornisa del puente,

más riesgoso que un oso,

plantaciones de choclo,

y otras por la noche de las luces,

hasta el final de la oscuridad,

el río,

pasa.

Uno

Suena todo en parte cualquiera,

si todo suena en parte cualquiera,

todo en cualquiera parte está;

ausente es el vacío

cuando un alma habita en él

y el vacío,

lleno de alma está.

Concuerdan los sueños en algún momento

lejos de la idea de muerte

armonizan sus tonos mayores y menores

armonizan a la perfección.

Cuarto menguante cambio de planeta

almuerzos en el vacío

árboles invisibles;

aliento permanente

inspiración de globo abierto

expandido cruzado por vientos de sol,

vientos positivos y negativos

vientos de sol

que adentran y sacan universos

momentáneos de aire,

murmullos de espacios siderales

sanguijuelas de galaxias

maravillosas infusiones de luz,

parpadeantes, seguras, transformativas,

lúgubres, advirtientes, determinantes,

indiferentes llenas de amor

de libertad por morir.

Uno:

Lánguidas estelas de cometas

viajeros entregados,

únicos, inalterables,

de propósitos esenciales.

 

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Sobre rodrigo flores

rodrigo floresEscritor y músico chileno. Falleció en el año 2004 a la edad de 31 años.

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