Disparates, por Rodrigo Severin

Disparates, por Rodrigo Severin

  El mono del Zaratustra del Elqui se me acercó y me dijo: “donde no se puede amar hay que seguir de largo”. La palabra no me permitía seguir de largo; tenía que amarla por fuerza, violarla aún. A veces, en la forma de la carne de una mujer, ese demonio ascético del...
Mateo Motor, por Rodrigo Severin

Mateo Motor, por Rodrigo Severin

  “Mateo motor” o “motorcito” igual que hace el necio, creía que todos nosotros pensábamos que era cuerdo. Pero Mateo no era necio y era bastante más cuerdo que cualquiera de nosotros: eso lo puedo asegurar (sólo que cuando se democratiza la percepción,...
Pretexto, por Rodrigo Severin

Pretexto, por Rodrigo Severin

  Por fuerza mayor al teclado de mi computador le dio por birlarme -la causa: incierta- la última media botella de vino que me quedaba: dejándole a su propio abandono, demudado, con muerte cerebral y embriagado hacia un ostracismo involuntario de letras sin palabras,...
Salvia divinorum, por Rodrigo Severin

Salvia divinorum, por Rodrigo Severin

  En ese tiempo recibí la visita de Javier, un viejo amigo que no había visto hacía mucho. Vivía atrapado en el desenfreno de los delirantes Madriles, y su visita no hizo más que exacerbar la manía urbana. Decidimos hacernos un homenaje. A pesar del prohibicionismo...